viernes, 31 de julio de 2009

CONVENIO OIT Nro. 169 SOBRE PUEBLOS INDIGENAS Y TRIBALES EN PAISES INDEPENDIENTES 1989


La Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo:

Convocada en Ginebra por el Consejo de Administración de la Oficina Internacional del Trabajo, y congrega en dicha ciudad el 7 de junio de 1989, en su septuagésima sexta reunión;

Observando las normas internacionales enunciadas en el Convenio y en la Recomendación sobre poblaciones indígenas y tribuales, 1957;

Recordando las términos de la Declaración Universal de Derechos Humanos, del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y de los numerosos instrumentos internacionales sobre la prevención de la discriminación;

Considerando que la evolución de derecho internacional desde 1957 y los cambios sobrevenidos en la situación de los pueblos indígenas y tribales en todas las regiones del mundo hacen aconsejable adoptar nuevas normas internacionales en la materia, a fin de eliminar la orientación hacia la asimilación de las normas anteriores;

Reconociendo las aspiraciones de esos pueblos a asumir el control de sus propias instituciones y formas de vida y de su desarrollo económico y a mantener y fortalecer sus identidades, lenguas y religiones, dentro del marco de los Estados en que viven;

Observando que en muchas partes del mundo esos pueblos no pueden gozar de los derechos humanos fundamentales en el mismo grado que el resto de la población de los Estados en que viven y que sus leyes, valores, costumbres y perspectivas han sufrido a menudo una erosión;

Recordando la particular contribución de los pueblos indígenas y tribales a la diversidad cultural, a la armonía social y ecológica de la humanidad y a la cooperación y comprensión internacionales;

Observando que las disposiciones que siguen han sido establecidas con la colaboración de las Naciones Unidas, de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la alimentación, de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura y de la Organización Mundial de la Salud, así como del Instituto Indigenista Interamericano, a los niveles apropiados y en sus esferas respectivas, y que se tiene el propósito de continuar esa colaboración a fin de promover y asegurar la aplicación de estas disposiciones;

Después de haber decidido adoptar diversas proposiciones sobre la revisión parcial del Convenio sobre poblaciones indígenas y tribuales, 1957 (núm. 107), cuestión que constituye el cuarto punto del orden del día de la reunión, y

Después de haber decidido que dichas proposiciones revistan la forma de un convenio internacional que revise el Convenio sobre poblaciones indígenas y tribuales, 1957, adopta, con fecha veintisiete de junio de mil novecientos ochenta y nueve, el siguiente Convenio, que podrá ser citado como el Convenio sobre pueblos indígenas y tribales, 1989:


EL CONVENIO COMPLETO ACA:

http://www.ilo.org/public/spanish/region/ampro/lima/publ/conv-169/convenio.shtml

martes, 28 de julio de 2009

sábado, 25 de julio de 2009

La edad de los Paises


EL MUNDO SEGÚN CASCIARI



Por Hernán Casciari.


Leí una vez que la Argentina no es mejor ni peor que España, sólo más joven. Me gustó esa teoría
y entonces inventé un truco para descubrir la edad de los países basándome en el 'sistema perro'.

Desde chicos nos explicaron que para saber si un perro era joven o viejo había que multiplicar
su edad biológica por 7. En el caso de los países hay que dividir su edad histórica entre 14
para saber su correspondencia humana. ¿Confuso?

En este artículo pongo algunos ejemplos reveladores.


Argentina nació en 1816, por lo tanto ya tiene 190 años. Si lo dividimos entre 14, Argentina
tiene 'humanamente' alrededor de 13 años y medio, o sea, está en la edad del pavo.
Es rebelde, pajera, no tiene memoria, contesta sin pensar y está llena de acné (¿será por eso que
le dicen el granero del mundo?)

Casi todos los países de América Latina tienen la misma edad y, como pasa siempre en esos casos,
forman pandillas.

La pandilla del Mercosur son cuatro adolescentes que tienen un conjunto de rock. Ensayan en un
garaje, hacen mucho ruido y jamás han sacado un disco.

Venezuela, que ya tiene tetitas, está a punto de unirse a ellos para hacer los coros. En realidad
como la mayoría de las chicas de su edad, quiere tener sexo, en este caso con Brasil, que tiene
14 años y el miembro grande.

México también es adolescente, pero con ascendente indígena. Por eso se ríe poco y no fuma ni un
inofensivo porro, como el resto de sus amiguitos, sino que mastica peyote, y se junta con
Estados Unidos, un retrasado mental de 17, que se dedica a atacar a los chicos hambrientos de 6
añitos en otros continentes.

En el otro extremo está la China milenaria. Si dividimos sus 1,200 años por 14 obtenemos una
señora de 85, conservadora, con olor a pipí de gato, que se la pasa comiendo arroz porque no
tiene -por ahora- para comprarse una dentadura postiza. La China tiene un nieto de 8 años,
Taiwán, que le hace la vida imposible.

Está divorciada desde hace rato de Japón, un viejo cascarrabias, que se juntó con Filipinas, una
jovencita pendeja, que siempre está dispuesta a cualquier aberración a cambio de dinero.

Después, están los países que acaban de cumplir la mayoría de edad y salen a pasear en el BMW del
padre. Por ejemplo, Australia y Canadá, típicos países que crecieron al amparo de papá Inglaterra
y mamá Francia, con una educación estricta y concheta, y que ahora se hacen los locos.
Australia es una pendeja de poco más de 18 años, que hace topless y tiene sexo con Sudáfrica;
mientras que Canadá es un chico gay emancipado, que en cualquier momento adopta al bebé
Groenlandia para formar una de esas familias alternativas que están de moda.

Francia es una separada de 36 años, más puta que las gallinas, pero muy respetada en el ámbito
profesional. Tiene un hijo de apenas 6 años: Mónaco, que va camino de ser puto o bailarín... o
ambas cosas. Es amante esporádica de Alemania, camionero rico que está casado con Austria, que
sabe que es cornuda, pero no le importa.

Italia es viuda desde hace mucho tiempo. Vive cuidando a San Marino y al Vaticano, dos hijos
católicos idénticos a los mellizos de los Flanders. Estuvo casada en segundas nupcias con
Alemania (duraron poco: tuvieron a Suiza), pero ahora no quiere saber nada con los hombres.

A Italia le gustaría ser una mujer como Bélgica: abogada, independiente, que usa pantalón y
habla de política de tú a tú con los hombres (Bélgica también fantasea a veces con saber preparar
espaguettis).

España es la mujer más linda de Europa (posiblemente Francia le haga sombra, pero pierde
espontaneidad por usar tanto perfume). Anda mucho en tetas y va casi siempre borracha.
Generalmente se deja follar por Inglaterra y Después hace la denuncia.

España tiene hijos por todas partes (casi todos de 13 años), que viven lejos. Los quiere mucho,
pero le molesta que, cuando tienen hambre, pasen una temporada en su casa y le abran la nevera.

Otro que tiene hijos desperdigados es Inglaterra. Sale en barco por la noche, se tira a las
pendejas y a los nueve meses aparece una isla nueva en alguna parte del mundo. Pero no se
desentiende de ella. En general las islas viven con la madre, pero Inglaterra les da de comer.
Escocia e Irlanda, los hermanos de Inglaterra que viven en el piso de arriba, se pasan la vida
borrachos y ni siquiera saben jugar al fútbol. Son la vergüenza de la familia.

Suecia y Noruega son dos lesbianas de casi 40 años, que están buenas de cuerpo, a pesar de la
edad, pero no le dan bola a nadie. Cojen y trabajan, pues son licenciadas en algo. A veces hacen
trío con Holanda (cuando necesitan porro); otras, le histeriquean a Finlandia, que es un tipo
medio andrógino de 30 años, que vive solo en un ático sin amueblar y se la pasa hablando por el
móvil con Corea.

Corea (la del sur) vive pendiente de su hermana esquizoide. Son mellizas, pero la del norte tomó
líquido amniótico cuando salió del útero y quedó estúpida. Se pasó la infancia usando pistolas y
ahora, que vive sola, es capaz de cualquier cosa.

Estados Unidos, el retrasadito de 17, la vigila mucho, no por miedo, sino porque le quiere quitar
sus pistolas.

Israel es un intelectual de 62 años que tuvo una vida de mierda. Hace unos años, Alemania, el
camionero, no lo vio y se lo llevó por delante. Desde ese día Israel se puso como loco.

Ahora, en vez de leer libros, se lo pasa en la terraza tirándole piedras a Palestina, que es una
chica que está lavando la ropa en la casa de al lado.

Irán e Irak eran dos primos de 16 que robaban motos y vendían los repuestos, hasta que un día le
robaron un repuesto a la motoneta de Estados Unidos y se les acabó el negocio. Ahora se están
comiendo los mocos.

El mundo estaba bien así, hasta que un día Rusia se juntó (sin casarse) con la Perestroika y
tuvieron como docena y media de hijos. Todos raros, algunos mongólicos, otros esquizofrénicos.

Hace una semana, y gracias a un despelote con tiros y muertos, los habitantes serios del mundo
descubrimos que hay un país que se llama Kabardino-Balkaria. Un país con bandera, presidente,
himno, flora, fauna...y ¡hasta gente!

A mí me da un poco de miedo que aparezcan países de corta edad, así, de repente. Que nos
enteremos de costado y que, incluso, tengamos que poner cara de que ya sabíamos, para no quedar
como ignorantes Y yo me pregunto:

¿Por qué siguen naciendo países, si los que hay todavía No funcionan?